El cine biográfico nos ha brindado varias joyas, a veces apegándose a la realidad, otras no tanto. Casi siempre este genero se ocupa de personalidades del cine, la música, de políticos y literatos, pero en el caso del cortometraje que ahora nos ocupa se ha tomado como personaje principal a un matemático, filósofo y lógico: Kurt Gödel.
Es de notar que no se nos presentan pruebas innecesarias de su erudición, como suele pasar en los filmes donde el protagonista destaca por su inteligencia. Por ejemplo, Russell Crowe en su papel de John Nash en "Una mente brillante" tiene varias escenas de monologo haciendo gala de su sapiencia, y ante la menor provocación lo vemos frente a una pizarra o ventana llena de ecuaciones; lo mismo vimos en "Una mente indomable" con Matt Damon, donde incluso tiene discusiones filosóficas en un bar. En cambio, aquí se muestra a un Gödel jubilado a lado de su esposa Adele, en un día aparentemente normal.
Una persona real es arrastrada por su propia fantasía a otra realidad, mediante el descubrimiento de que su casa es un set de grabación (similar a la idea que en 1959 utilizarán en "La dimensión desconocida", temporada 1, capítulo 23 "Un mundo de diferencia"). Quizá la idea no sea novedosa, pero como diría Asimov: no siempre se trata de contar algo completamente nuevo, sino más bien contarlo como nunca antes se ha hecho.
Este filme fue elaborado por alumnos del "Nederlandse Film en Televisie Academie" y dirigida por Igor Kramer.
"My life with Adele, that is reality".
Kurt Gödel